¿Habráse visto a un Ministro y a un Viceministro de Seguridad Pública marchando junto a colegiales para pedir el cese de la violencia armada en El Salvador, en un país en el que cada día la delincuencia se cobra al menos doce víctimas?.
Ustedes estimados lectores creen que los asesinos, extorsionistas y toda clase de delincuentes van a cambiar por dicha marcha... es un rotundo NO.
Jamás una marcha contra la delincuencia ha logrado bajar los índices delincuenciales en algún país del mundo.
Es similar cuando se hace una marcha contra las drogas. En esas marchas participan colegiales y personas sanas, que no usan drogas. Nunca he visto en esas marchas antidrogas a drogadictos consumidos. Estos sujetos andan viendo que roban para poder sostener su vicio.
En conclusión, lo que trato de decir es que estos funcionarios encargados de la seguridad pública deberían de estar realizando acciones de represión y prevención en lugares considerados de alto índice delincuencial. Mapeando zonas peligrosas e identificando a sospechosos.
Es hasta ridículos verlos sosteniendo una pancarta que llama al cese de la violencia generada por la delincuencia, cuando los hampones andan libre e impunemente en el país.
Aquí el espacio para abordar temas que atañen al ejercicio del periodismo en El Salvador y el mundo.
El pueblo que borr+o Mitch
martes, 25 de mayo de 2010
martes, 20 de abril de 2010
¡No maten al encomendero!.. jueces contra periodistas
He tenido la suerte de conocer a muchos jueces y magistrados y sé que muchos de ellos son gente honesta, que aplica la ley como su conciencia se los dicta, basados en evidencias y pruebas, pero sobre todo en su lógica como ser humano.
Por diez años cubrí la fuente judicial para El Diario de Hoy, por lo que no creo que sean todos los jueces los que piensen que los medios de comunicación son su peor amenaza.
Incluso, un grupo de jueces llegó al colmo de pedir la destitución del magistrado de la Corte Suprema de Justicia, Ulices del Dios Guzmán, por haber apoyado la labor de los medios y no inclinarse a su gremio en un sonado debate que abarca la aplicación ciega de la justicia y el no uso de la lógica.
El debate surge de la publicación de unas fotos que hiciera La Prensa Gráfica de un menor de 17 años (casi adulto de 18 años)en los momentos en que clavaba un puñal en el pecho a un estudiante del INFRAMEN matándolo en el acto. Un acto salvaje, aberrante y fuera de toda logica. El asesino, porque así se le llama a un ser humano que mata a otro, sea menor o no, corría alegre con la camisa de su víctima, !que idiota¡.
La jueza de menores que llevó el caso impuso una multa a La Prensa Gráfica por haber publicado la foto. Para ella debe prevalecer la protección "del niño" antes que el interés público. ¿Qué cosa más ilógica?.
Los jueces prefieren que un culpable de un delito esté libre si tienen duda de su participación. Esto lo aplican usando la lógica humana, la lógica que su cerebro les dicta por cosa común.
Entonces, ¿qué pasó en este caso?. ¿Porqué la juzgadora no usó su sentido común, su razón y su lógica; y fue más rigorista que el Papa?. No lo sé y nadie lo sabe.
Lo que si sé sabe es que una familia quedó destrozada por la muerte de su hijo, de su hermano, de su tio, de su ser amado.
Lejos de esa familia destrozada por un crimen sin sentido sigue el debate. Por un lado los jueces que en vez de reconocer su error se agrupan y se protegen; y por el otro los periodistas que defenderemos la libertad de expresión a capa y espada, porque el día que se nos acabe la libertad de expresión, hasta los jueces no podrán unirse en una voz y reclamar por sus mismos errores.
miércoles, 7 de abril de 2010
LA OTRA LUCHA

Ganó muchas medallas por sus habilidades en la lucha grecoromana. Y como suele ocurrir, aquí y en cualquier parte del mundo, con el éxito vino la gloria, el desenfreno y, al final, la tragedia. Víctima de sus propios males, que lo dominaban, quedó tumbado en la más triste de las lonas, la del abandono. Cuando estaba a punto de lanzarse al abismo, se detuvo. Desde entonces, su vida cambió y ahora recorre la ciudad, a bordo de su camioneta, en busca de los más desamparados, a quienes les da cariño y les enseña los secretos del deporte
Texto y Fotos/Jaime García
vertice@elsalvador.com
Esa noche, a Jesús Amílcar Alvarado no le tembló la mano para agarrar su pistola, una Magnum 3.57 milímetros, y ponérsela en la sien
Una voz le decía en su cabeza que lo hiciera, que estaba solo, sin su esposa, sin sus hijos... que no valía la pena seguir vivo.
Cuando uno de sus dedos estaba a punto de halar el gatillo y terminar con todo, escuchó a lo lejos que un predicador decía por la televisión que aún había esperanza y que aquellos que estaban solos, sin sus seres más queridos, todavía podían seguir luchando.
El hombre lanzó el arma lejos y cayó desplomado tratando de no ahogarse en el llanto, en la soledad. En su residencia no habían gritos de niños, ni la voz de su esposa porque hacía meses que lo habían dejado. El abandono lo había llevado a esa extrema decisión, pero tras ese amargo momento su vida daría un vuelco.
Jesús Amílcar fue un niño sin padre. Recuerda que todas las tardes se sentaba frente a su casa y esperaba que su padre apareciera. Nunca lo hizo.
Bajo los cuidados de su madre, caminó por el buen sendero. Se interesó por el deporte hasta convertirse en uno de los mejores luchadores de la disciplina grecoromana en el país. En 1980, integró la selección nacional de esa rama deportiva.
En Ponce, Puerto Rico, ganó su primera medalla. En Montreal Canadá, en 1986, obtuvo el sexto lugar en el campeonato mundial juvenil.
En otro campeonato en el que participó en la ciudad de México obtuvo su segunda medalla de oro en la lucha grecoromana. Logró coronarse campeón en ocho oportunidades. La grecoromana es una pelea de fuerzas físicas cuerpo a cuerpo.
Y como suele ocurrir con muchos famosos, con la gloria también vino el desenfreno y, al final, la desgracia. Las celebraciones se multiplicaron y el licor se derramó por doquier. Cuando parecía volar más alto, terminó enganchado en otros vicios.
Y después de la efímera alegría apareció la soberbia, la violencia y los maltratos a su mujer. “Me había vuelto irascible”, admite.
La lección
Luego del fallido suicidio, Jesús Amílcar entendió lo amargo que es estar a la orilla del precipicio, por lo que inició una de sus luchas más difíciles y cruciales: dejar el alcohol. Con la sensatez de la sobriedad tomó otra decisión: ayudar al más necesitado.
Abordo de su camioneta todoterreno, este medallista redimido recorrió las calles de San Salvador en busca de los más débiles y abandonados: niños harapientos lanzados que deambulaban por las duras calles capitalinas.
Muchos de esos menores estaban consumidos por la inhalación de la pega, del crack o el consumo de alcohol o marihuana.
Otros se ganan la vida con sus padres o encargados en las calles.
La falta del amor que Jesús necesitaba fue rápidamente llenada por esos débiles infantes, que lo veían como el padre o la madre que no tenían. Llegaron a quererlo porque cuando él se les acercaba a abrazarlos, no sentía repulsión, sino que les mostraba una atención sincera.
Las huellas
El medallista recuerda que al primer niño que encontró fue a Marvin, cuando, literalmente, escarbaba en un basurero en la colonia Monserrat.
Marvin estaba a punto de liarse a golpes con otro menor, cuando intervino Jesús -“le voy a dar un dólar al que gane la pelea. Pero van a pelear con reglas y con disciplina”- les dijo.
Los pequeños subieron al auto y a los pocos minutos estaban en un salón de la escuela Ramón Belloso, de la Monserrat, en donde Jesús impartía clases de física.
Luego de varias piruetas torpes, los dos pequeños quedaron empatados, por lo que cada uno se ganó un dólar.
Con el paso de los días, la cercanía entre Jesús Amílcar y Marvin aumentó, al punto de convertir la relación entre padrino y ahijado.
El pequeño también se interesó por el deporte, al punto que fue declarado mejor atleta de juegos estudiantiles cuando tenía diez años.
En ese devenir, Marvin afrontaba su otra lucha, la existencial: dejar las calles y ponerse a estudiar.
Mientras tanto, el medallistas seguía abordo de su auto, en busca de más desamparados. No le costó encontrarlos, a la espera de limpiar el parabrisas de un carro para ganarse unos centavos. A todos les ofrecía lo mismo: afecto y deporte.
Aún hoy en día sigue ocurriendo los mismo. Cuando Jesús se les acerca parecen salir del letargo y la desesperanza.
“!Cuando nos va a traer sopita!”, le dice Jeny en la intersección de la 25a. Calle Poniente y la prolongación del Bulevar Tutunichapa. Ella viste ropas desgarradas y tostadas por la mugre.
“Es una mujer que su marido la llevó al mundo de las drogas y hoy no puede salir”, explica Jesús Amílcar. Tras el breve encuentro, que duró el tiempo que dio el semáforo, Jeny regresó a los cartones que le sirven de cama y de hogar.
En otra calle, cerca del Bulevar de Los Héroes, un grupo de niños, corren a la camioneta porque ha llegado al que ellos llaman “el hermano”.
Gustosos cogen las naranjas que Jesús les ha llevado para que mengüen el hambre y la sed. Algunos de esos niños pasan todo el día en la calle, junto a sus madres o encargados que venden diversos artículos en los semáforos. Otros están en abandono.
Como muestra de agradecimiento, uno de esos niños tomó cuatro de los frutos e hizo malabares para el hombre que les lleva alimentos o ropa. Después de conversar con los pequeños Jesús Amílcar los invitó a unirse en una oración.
Pero la historia de este samaritano termina aquí. Por las tardes, muchos niños suben a su camioneta en busca de un refugio deportivo.
Por varias horas, menores y adolescentes hacen ejercicio y deporte en los salones de la Villa Olímpica o en el Instituto Nacional de los Deportes, guiados por el medallista.
“Estos niños son agresivos con la gente en la calle porque están llenos de ira. Tienen rabia contra todo mundo porque han sido maltratados, viven en las calles o porque las drogas los sumen en la violencia.
Un auxilio. Dos menores golpean un saco en la Villa Olímpica.
Pero cuando hacen deporte descargan esa rabia y cuando vuelven a las calles su actitud agresiva se reduce”, reflexiona.
Algunos están a punto de salir del túnel y convertirse en promesas del boxeo o la lucha. Los que vuelven a las calles lo hacen sosegados.
Ya en la soledad, Jesús Amílcar reitera que siempre fue un triunfador y que sólo la vida logró vencerlo. Cayó y aprendió a levantarse.
Asaltado por ayudar a adultos
Cuando el deportista entró a la comunidad Tutunichapa para buscar a los adultos desamparados, fue asaltado por un sujeto que aparentaba estar drogado.
Jesús Amílcar, junto a su hijo de cinco años, había comprado diez platos de pupusas y plátanos con café para entregarlos a los sin hogar.
-¿A quién busca?- le preguntó el hampón al deportista.
- “!Tranquilo, vengo a dejar ropa y comida!”, le respondió.
En acera. La conversación con los infantes es de vital importancia para conocer sus necesidades.
El ladrón le arrebató el reloj y otras prendas y escapó.
Luego de entregar los platos de comida, los drogadictos le dijeron que le encontrarían sus pertenencias y se las devolverían.
Dicho y hecho, a la media hora su reloj y lo demás robado le fue devuelto.
El deportista reconoce que es más difícil trabajar con los adultos, porque algunos están drogados.
Recuerda que varios jóvenes que por años frecuentaron los sitios de consumo de drogas, lograron recuperarse por medio del deporte.
Dice que primero se mostraban reacios por los efectos que los estupefacientes producen en ellos, sin embargo con el tiempo lo superaron.
Incluso, dice, algunos ahora sirven en iglesias y continúan con la obra de dar un poco a los que más lo necesitan en las calle.
“Cuando la casa de uno es una caja de cartón, un plato de comida o un café caliente nos hacen la vida menos amarga ”
indigente.
TOMADO DE PUBLICACION DE EL DIARIO DE HOY
miércoles, 27 de enero de 2010
Reporteros sin Fronteras y Haití
Que buena noticia conocí esta semana cuando recibí una información sobre lo que la francesa Reporteros sin Fronteras hizo en la devastada Haití.
Los periodistas haitianos se vieron en aprietos al no tener acceso para transmitir al mundo lo que les pasaba por el devastador terremoto que practicamente ha acabado con el empobrecido país.
Todos los periodistas se concentraron en el aeropuerto de Puerto Principe para tener acceso a la internet y a la electricidad para recopilar y enviar información.
Sin embargo, ese poco acceso que los comunicadores tuvieron se vio empañado cuando militares estadounidenses los desalojaron del aeropuerto.
Reporteros sin Fronteras el 21 de enero de 2010 crearon un centro de prensa para beneficiar a los periodistas haitianos.
Dicho centro puso a disposición de los periodistas haitianos material necesario para ejercer su profesión, sirvió como un lugar de encuentro de los periodistas internacionales, asimismo ofreció un marco de trabajo para las diferentes asociaciones de defensa de la profesión en Haití, ofreció una plataforma de información para las autoridades políticas y las ONG que quieran dirigirse al mayor número de medios de comunicación, aconsejó y asistió al gobierno y a los cooperantes en el caso de la recuperación de los medios de comunicación afectados por el sísmo.
Además dicho centro proporcionó red de Internet de banda ancha, red telefónica, un sistema de audio/vídeo conferencia, una conexión a la televisión satélite, un servicio de impresión así como un dispositivo de recepción y abastecimiento para los periodistas necesitados.
Cuando los periodistas se vuelven protagonistas de las tragedias, es difícil apartarse de ese ambiente y retomar los bolígrafos, las libretas, la cámaras de video, las grabadoras y demás implementos y ejercer la profesión a la que hemos sido llamados. Bien por Reporteros sin Fronteras.
Otro tema conectado a la labor de los periodistas y el terremoto en Haití que ha sido divulgado es que varios periodistas con profesiones anexas de médicos o paramédicos, también colaboraron a realizar labores de atención a víctimas de la hecatombe, dejando por unos momentos sus tareas como comunicadores.
Para algunos colegas esto no debe de ser porque se desligitima la labor propia de un periodista; para otros es casi obligatorio hacerlo para reducir el dolor de las víctimas que claman ayuda.
Algo similar me pasó en El Salvador para los terremotos del 2001. Fue asignado a los helicópteros de la Fuerza Armada para poder llegar a poblaciones incomunicadas por los sismos.
Cuando aterrizabamos en algún abatido pueblo y los socorristas corrían a evacuar a ancianos heridos o quebrados de sus caderas, junto con los colegas nos bajábamos a ayudar a subirlos con las camillas. Somos periodistas, pero ante todo somos humanos.
Los periodistas haitianos se vieron en aprietos al no tener acceso para transmitir al mundo lo que les pasaba por el devastador terremoto que practicamente ha acabado con el empobrecido país.
Todos los periodistas se concentraron en el aeropuerto de Puerto Principe para tener acceso a la internet y a la electricidad para recopilar y enviar información.
Sin embargo, ese poco acceso que los comunicadores tuvieron se vio empañado cuando militares estadounidenses los desalojaron del aeropuerto.
Reporteros sin Fronteras el 21 de enero de 2010 crearon un centro de prensa para beneficiar a los periodistas haitianos.
Dicho centro puso a disposición de los periodistas haitianos material necesario para ejercer su profesión, sirvió como un lugar de encuentro de los periodistas internacionales, asimismo ofreció un marco de trabajo para las diferentes asociaciones de defensa de la profesión en Haití, ofreció una plataforma de información para las autoridades políticas y las ONG que quieran dirigirse al mayor número de medios de comunicación, aconsejó y asistió al gobierno y a los cooperantes en el caso de la recuperación de los medios de comunicación afectados por el sísmo.
Además dicho centro proporcionó red de Internet de banda ancha, red telefónica, un sistema de audio/vídeo conferencia, una conexión a la televisión satélite, un servicio de impresión así como un dispositivo de recepción y abastecimiento para los periodistas necesitados.
Cuando los periodistas se vuelven protagonistas de las tragedias, es difícil apartarse de ese ambiente y retomar los bolígrafos, las libretas, la cámaras de video, las grabadoras y demás implementos y ejercer la profesión a la que hemos sido llamados. Bien por Reporteros sin Fronteras.
Otro tema conectado a la labor de los periodistas y el terremoto en Haití que ha sido divulgado es que varios periodistas con profesiones anexas de médicos o paramédicos, también colaboraron a realizar labores de atención a víctimas de la hecatombe, dejando por unos momentos sus tareas como comunicadores.
Para algunos colegas esto no debe de ser porque se desligitima la labor propia de un periodista; para otros es casi obligatorio hacerlo para reducir el dolor de las víctimas que claman ayuda.
Algo similar me pasó en El Salvador para los terremotos del 2001. Fue asignado a los helicópteros de la Fuerza Armada para poder llegar a poblaciones incomunicadas por los sismos.
Cuando aterrizabamos en algún abatido pueblo y los socorristas corrían a evacuar a ancianos heridos o quebrados de sus caderas, junto con los colegas nos bajábamos a ayudar a subirlos con las camillas. Somos periodistas, pero ante todo somos humanos.
jueves, 7 de enero de 2010
Los retos a vencer en el 2010, desde la perspectiva periodística
Para los periodistas el tiempo es nuestro amigo y nuestro enemigo. Amigo porque por medio de él queda en la memoria los acontecimientos nacionales y mundiales. Enemigo porque no nos alcanza para hacer todo lo que queremos en la vida.
En El Salvador los periodistas tenemos grandes retos, poco tiempo y poco espacio.
A mi me pasa algo raro, en mi mente se tejen muchos reportajes que nunca hago y que empiezo y no termino.
Quise hacer un reportaje sobre los indigentes que caminan por las calles de San Salvador y otros departamentos y que la locura los alcanzó y perdió en el olvido. El Salvador no cuenta con un programa para rescatar a estas personas y darles un tratamiento médico oportuno. La mayoría de esas personas mueren en las calles en el más completo desamparo.
He visto varias personas de estas, a ver: hay una señora que permanece recostada en las aceras, su piel está mugrienta, así como su maltrecha ropa. Come de lo que la gente le da en los comedores de la capital, pero tiene una extraña sonrisa en su rostro. Es como si dijera en su mente que la loca no es ella sino yo. Me imagino que en su mente pensará que ella vive feliz en su miserable mundo, mientras un servidor vive con el ceño fruncido por los compromisos y las responsabilidades diarias.
Hay otro indigente que es un anciano que alguna enfermedad lo ha dejado caminando casi de lado. El rostro de este anciano no es de felicidad, pero si de serenidad.
Hay otra mujer que la he visto recorriendo las calles de San Salvador desnuda o ataviada con un "vestido" hecho de una bolsa negra, como si fuera un vestido de noche. es extraña, tiene un cuerpo bonito y blanco, pero su rostro luce desconcertado y triste.
Bueno, espero que el Gobierno de Mauricio Funes haga algo por esta gente, porque también son salvadoreños.
Otro grave problema que enfrentamos los periodistas es hacer conciencia clara al Gobierno que los problemas de la delincuencia deben de ser una prioridad y dejar de lado cualquier impedimiento político.
No es posible que los salvadoreños vivamos como rehenes de los delincuentes, que cobran la vida de niños, jóvenes, adultos y ancianos, es decir de todo sector de la población.
En El Salvador por tratar de resolver estos problemas se han dejado otros de lado, como el narcotráfico al menudeo, el contrabando y otros problemas que afectabn directamente a la sociedad.
Una cosa que si preocupa es los crecientes casos de niños abusados sexualmente. Son cifras que alarman a cualquier país.
En fin, los periodistas debemos ser más contundentes al exponer a la luz pública estos problemas para que las autoridades asuman su papel enárgicamente, sin titubeos.
Colegas adelante que el camino apenas empieza.....
martes, 15 de diciembre de 2009
FELIZ NAVIDAD Y AÑO NUEVO COLEGAS PERIODISTAS
Bueno, hemos llegado al final del año y muchas cosas sacudieron al mundo del periodismo y de las noticias en El Salvador.
Comencemos por las noticias más sonadas del 2009 en el mundo: inevitable, la muerte de Michael Jackson. Para unos un artista, para otros un artista que sus desviaciones lo llevaron a su caída.
Sin embargo, para ser justo en lo que se puede, de Jackson podemos decir que si fue un artista que fundó su carrera con sus hermosos pasos de baile y sus videos musicales que fundaron un antes y un después. En lo personal, lo recuerdo como aquel niño negro que bailaba junto a sus hermanos. I wanna rock with you, entre otras.
La muerte de Patrick Swayze, un conocido bailarin y actor de cine. Su muerte, a causa del cáncer, fue impactante porque era recordado como el bailarían de Dirty Dancing, o como el ladrón que se disfrazaba con una máscara de Lindon B. Jhonson.
Otras situaciones muy tristes golpearon a El Salvador en el año que se termina. Lo peor fue los deslaves que ocurrieron en Noviembre, en donde muchos salvadoreños murieron víctimas de la naturaleza. Lo bueno de esto es que los salvadoreños se volcaron para brindar ayuda a los necesitados.
En la política el triunfo de Mauricio Funes como Presidente de El Salvador le dio vuelta a la política en el país. La izquierda gobierna por primera vez a los salvadoreños, pero con Funes es una izquierda moderada, con su partido es más recalcitrante. Pero bien, los salvadoreños así lo quisieron en las urnas.
Es lamentable que muchos colegas periodistas hayan perdido sus empleos tras haber llegado a su fin los contratos que tenían con el Gobierno y con el cambio de dirección fueron cesados.
Esperamos que Dios pronto les provea de un empleo para que sus familias no pasen dificultades y a los que aún lo tenemos a cuidarlo.
Con este entrada finalizo los comentarios en el blog de este año. Espero que el próximo Dios me ilumine para seguir haciendo lo que me gusta: escribir y hacer periodismo.
Comencemos por las noticias más sonadas del 2009 en el mundo: inevitable, la muerte de Michael Jackson. Para unos un artista, para otros un artista que sus desviaciones lo llevaron a su caída.
Sin embargo, para ser justo en lo que se puede, de Jackson podemos decir que si fue un artista que fundó su carrera con sus hermosos pasos de baile y sus videos musicales que fundaron un antes y un después. En lo personal, lo recuerdo como aquel niño negro que bailaba junto a sus hermanos. I wanna rock with you, entre otras.
La muerte de Patrick Swayze, un conocido bailarin y actor de cine. Su muerte, a causa del cáncer, fue impactante porque era recordado como el bailarían de Dirty Dancing, o como el ladrón que se disfrazaba con una máscara de Lindon B. Jhonson.
Otras situaciones muy tristes golpearon a El Salvador en el año que se termina. Lo peor fue los deslaves que ocurrieron en Noviembre, en donde muchos salvadoreños murieron víctimas de la naturaleza. Lo bueno de esto es que los salvadoreños se volcaron para brindar ayuda a los necesitados.
En la política el triunfo de Mauricio Funes como Presidente de El Salvador le dio vuelta a la política en el país. La izquierda gobierna por primera vez a los salvadoreños, pero con Funes es una izquierda moderada, con su partido es más recalcitrante. Pero bien, los salvadoreños así lo quisieron en las urnas.
Es lamentable que muchos colegas periodistas hayan perdido sus empleos tras haber llegado a su fin los contratos que tenían con el Gobierno y con el cambio de dirección fueron cesados.
Esperamos que Dios pronto les provea de un empleo para que sus familias no pasen dificultades y a los que aún lo tenemos a cuidarlo.
Con este entrada finalizo los comentarios en el blog de este año. Espero que el próximo Dios me ilumine para seguir haciendo lo que me gusta: escribir y hacer periodismo.
lunes, 9 de noviembre de 2009
DOLOR NACIONAL, MI PAÍS
Acabo de sentarme frente a mi computadora en la redacción de El Diario de Hoy y aún no salgo del asombro del recorrido que hice esta mañana por los pueblos de las orillas del lago de Ilopango.
Las casas literalmente están bajo toneladas de arena y escombros. Se ven vehículos amontonados y soterrados.
Las personas que salieron huyendo de esa zona han regresado y con lágrimas en sus ojos intentan sacar algunas pertenencias. Algunas, incluso, acarician las fotos de sus seres queridos tras sacar los cuadros de entre la arena y el lodo. Algunos de esos parientes murieron en la embestida de la naturaleza.
Otros intentan sacar con sus manos el lodo de sus casas, de sus salas, de sus cocinas, de sus dormitorios, de todo.
Con palas inprovisadas sacan la arena que se ha acumulado en sus moradas, ahora casi destruidas.
Junto con tres compañeros más nos embarcamos hacia el cantón Joya Grande. Todo el lago de Ilopango está lleno de escombros. Flota el lodo y pedazos de palo y de otros objetos por sus aguas. Tras unos 15 minutos de viaje por lancha , llegamos al destino.
Las casas fueron arrancadas de tajo luego que el río Arenal se desbordara al crecer estrepitosamente en cuestión de horas. Lo que para los habitantes de Joya Grande había sido un riachuelo, se transformó en un turbulento río que creció un ancho de unos 15 metros y arrasó con todo lo que encontró a su paso.
Comenzamos a caminar por en medio de la destrucción. Hay casas que practicamente se levantaron desde sus cimientos y se desplomaron ante la embestida.
A otras viviendas les cayeron enormes árboles y fueron aplastadas sin piedad. Otras se rajaron al no soportar las fuertes correntadas.
En nuestro caminos encontramos animales muertos por doquier. Incluso se observava en el suelo lodoso cables de eléctricidad y transformadores destruidos.
La gente se nos acercaba pidiendo que les ayudáramos para divulgar su tragedia para que la ayuda pronto les llegara porque algunos no tienen que comer, ni que vestir, lo perdieron todo.
En ese pueblo murieron 15 personas y otras han muerto internamente porque lo perdieron todo.
Mis oraciones están con las víctimas del huracán Ida.
Las casas literalmente están bajo toneladas de arena y escombros. Se ven vehículos amontonados y soterrados.
Las personas que salieron huyendo de esa zona han regresado y con lágrimas en sus ojos intentan sacar algunas pertenencias. Algunas, incluso, acarician las fotos de sus seres queridos tras sacar los cuadros de entre la arena y el lodo. Algunos de esos parientes murieron en la embestida de la naturaleza.
Otros intentan sacar con sus manos el lodo de sus casas, de sus salas, de sus cocinas, de sus dormitorios, de todo.
Con palas inprovisadas sacan la arena que se ha acumulado en sus moradas, ahora casi destruidas.
Junto con tres compañeros más nos embarcamos hacia el cantón Joya Grande. Todo el lago de Ilopango está lleno de escombros. Flota el lodo y pedazos de palo y de otros objetos por sus aguas. Tras unos 15 minutos de viaje por lancha , llegamos al destino.
Las casas fueron arrancadas de tajo luego que el río Arenal se desbordara al crecer estrepitosamente en cuestión de horas. Lo que para los habitantes de Joya Grande había sido un riachuelo, se transformó en un turbulento río que creció un ancho de unos 15 metros y arrasó con todo lo que encontró a su paso.
Comenzamos a caminar por en medio de la destrucción. Hay casas que practicamente se levantaron desde sus cimientos y se desplomaron ante la embestida.
A otras viviendas les cayeron enormes árboles y fueron aplastadas sin piedad. Otras se rajaron al no soportar las fuertes correntadas.
En nuestro caminos encontramos animales muertos por doquier. Incluso se observava en el suelo lodoso cables de eléctricidad y transformadores destruidos.
La gente se nos acercaba pidiendo que les ayudáramos para divulgar su tragedia para que la ayuda pronto les llegara porque algunos no tienen que comer, ni que vestir, lo perdieron todo.
En ese pueblo murieron 15 personas y otras han muerto internamente porque lo perdieron todo.
Mis oraciones están con las víctimas del huracán Ida.
viernes, 16 de octubre de 2009
Hace unos días se me vino a la mente el recuerdo de muchos viajes que realicé en helicópteros de la Fuerza Armada de El Salvador, de Estados Unidos y de Nicaragua.
Fueron vuelos excitantes que viví como periodista de El Diario de Hoy.
Me recordé de ello el 10 de octubre pasado. Hace 24 años un pavoroso terremoto acabó con muchos edificios y vidas de la capital. En ese entonces apenas estaba terminando mis estudios de bachillerato en el Colegio Divino Salvador, tras mi salida del Instituto Técnico Ricaldone, centro de estudios salesiano que fundamentó mi vida, mi carácter y mi disciplina.
Pero los recuerdos de los vuelos de helicóptero vinieron del año 2001, cuando dos terremotos azotaron otra vez al país.
Recuerdo perfectamente cuando subí por primera vez a un helicóptero. Cuando comenzó a ascender la aeronave mi estómago se contrajo, mi cara se puso caliente y casi termino vomitando. Ya en el aire todos esas sensaciones desaparecieron.
Fue en el segundo de estos sismos que fue asignado por la redacción de El Diario de Hoy a viajar en los helicópteros salvadoreños para cubrir los rescates de víctimas de pueblos de San Vicente y departamentos aledaños.
En la Fuerza Aérea cada viaje tenía que firmar un documento en el zarpe que exoneraba de responsabilidad a esa institución si algo me pasaba.
Cuando la nave está en el aire se tiene la sensación de que no se avanza. Que el viento nos suspende y que se avanza de a poco.
Habían pueblos donde muchos ancianos estaban con sua caderas quebradas al derrumbarse sus pobres viviendas hechas de barro. Los colegas periodistas que viajaban conmigo, y yo por supuesto, nos veíamos obligados a ayudar a los soldados a sacar a las víctimas y trasladarlas en los helicópterios a hospitales o zonas seguras.
Dentro de esas mismas operaciones vinieron helicópteros de Nicaragua. Recuerdo que eran de fabricación rusa. Por dentro parecían aviones comerciales. Viajamos a pueblos del oriente del país.
Recuerdo en otra ocasión, que con la PNC viajamos al oriente del país para presenciar el traslado de reos peligrosos a otras cárceles. Mis colegas fotoperiodistas y camarógrafos de televisión captaban el vuelo que transportaba a los reos en otra nave.
Otro viaje fue con el ex director de la PNC Rodrigo Ávila. Viajamos a La Unión, para embarcarnos en una fragata de la Marina Nacional y acudir a una isla en el Golfo de Fonseca. Ahí se trataron temas limítrofes.
Fue fabuloso ver especies marinas en el Golfo de Fonseca con el fondo los volcanes de Nicaragua.
Otro vuelo en helicóptero fue con la embajadora de Estados Unidos, Anne Patersson. Con ella visitamos la desembocadura del Río Lempa. Fue sensacional ver en donde ese majestuoso río se fundía con el mar.
Ser periodista es excitante, más aún cuando se viaja en helicóptero.
jueves, 27 de agosto de 2009
El sexo de una atleta en la vitrina mundial
En los últimos días los medios de comunicación a nivel mundial tuvieron otra "gran noticia": informar sobre el logro de una atleta sudafricana, Caster Semenya, de 18 años de edad.
La noticia principal, y que sacudió las redacciones de los medios de comunicación en el mundo, no fue que ganó oro en los 800 metros de pista femeninos. La noticia fue que no se sabía con certeza si en realidad era una mujer.
Su aspecto físico y su enorme fuerza corporal que le valió el oro puso el grito en el cielo.
Una joven de 18 años, sea cual fuere su capacidad física, se ha visto afectada por los comentarios malsanos de algunos medios de comuncación y por algunos comentaristas de talla mundial del deporte que se han ensañado con la joven lanzando la pregunta ¿Será hombre o mujer?.
En su pueblo natal los que la han conocido desde que era una niña no dejan de reir y burlarse cuando escuchan que Semenya podría ser un hombre. Incluso su misma madre gritó a los cuatro vientos que ella la había parido y que si es una mujer.
En estos casos es inevitable, quizas, llegar al amarillismo porque el ser humano le gusta que se haga leña del honor de una persona cuando triunfa.
Lo que los medios de tomaron en cuenta es que se afectó directamente a la atleta y a las mujeres en general. Esto porque se deja al público el sinsabor de que las mujeres son débiles y son incapaces de correr como lo hizo Semenya.
Mientras las autoridades del atletismo mundial siguen investigando el caso, los medios se han detenido a esperar, sin resaltar el verdadero triunfo de Caster Semenya, otra víctima mediática.
La noticia principal, y que sacudió las redacciones de los medios de comunicación en el mundo, no fue que ganó oro en los 800 metros de pista femeninos. La noticia fue que no se sabía con certeza si en realidad era una mujer.
Su aspecto físico y su enorme fuerza corporal que le valió el oro puso el grito en el cielo.
Una joven de 18 años, sea cual fuere su capacidad física, se ha visto afectada por los comentarios malsanos de algunos medios de comuncación y por algunos comentaristas de talla mundial del deporte que se han ensañado con la joven lanzando la pregunta ¿Será hombre o mujer?.
En su pueblo natal los que la han conocido desde que era una niña no dejan de reir y burlarse cuando escuchan que Semenya podría ser un hombre. Incluso su misma madre gritó a los cuatro vientos que ella la había parido y que si es una mujer.
En estos casos es inevitable, quizas, llegar al amarillismo porque el ser humano le gusta que se haga leña del honor de una persona cuando triunfa.
Lo que los medios de tomaron en cuenta es que se afectó directamente a la atleta y a las mujeres en general. Esto porque se deja al público el sinsabor de que las mujeres son débiles y son incapaces de correr como lo hizo Semenya.
Mientras las autoridades del atletismo mundial siguen investigando el caso, los medios se han detenido a esperar, sin resaltar el verdadero triunfo de Caster Semenya, otra víctima mediática.
miércoles, 29 de julio de 2009
A propósito del Día del Periodista...

Llegamos a un año más en el que se celebra el Día del Periodista (31 de julio). Pero ¿Qué encierra ese día para los que nos dedicamos al "oficio más bello del mundo", como lo llamó Gabriel García Marquez?.
Veamos. Para mi es hacer una pausa y ver lo que se ha hecho y lo que se puede hacer mejor.
Es recordar a los colegas que murieron en cumplimiento del deber en El Salvador y en el mundo. Algunos otros porque murieron porque el destino le trajo alguna enfermedad. Me recuerdo del último caso en el que Verónica Ferrufino, una corresponsal de El Diario de Hoy murió recientemente por complicaciones de salud. Se me viene a la mente Álvaro Polanco del Canal 12, que también murió por una enfermedad.
Douglas Hernández, un colega de La Prensa Gráfica y Salvador Sánchez, que colaboraba con varias radios fueron asesinados en circunstancia de delincuencia común.
Todos ellos dieron parte de su vida por el periodismo nacional. Vaya para ellos un recuerdo y una oración.
El periodismo, como todo en la vida, a ido evolucionando rápidamente. La internet es la herramienta que ha obligado a los medios de comunicación radiales, escritos y televisivos a desviar la mirada y a incorporarse a esa supercarretera tecnológica.
De repente surgieron los medios web, digitales, multimedia, etc, como se les quiera llamar.
El periodista web también está ya en la jerga de los comunicadores. Incluso, organizaciones mundiales realizan cursos específicos para este nuevo tipo de periodista. Esta nueva rama obliga a que el periodista tome videos, tome fotos, escriba y edite sus propios artículos para "subirlos" a la web.
Otra ganancia para el periodismo son los blogs, como este que escribe su servidor, que nos da el espacio para expresarnos.
Un dicho popular dice que un hombre en su vida debe de sembrar un árbol, tener un hijo y escribir un libro. Este último hoy se puede cambiar por "escribir un blogs".
FELICIDADES COLEGAS PERIODISTA, QUE DIOS LOS BENDIGA
jueves, 2 de julio de 2009
Golpe de estado y medios de comunicación
Para las dictaduras sean de izquierda, de la extrema izquierda, del centro, del extremo centro, de la extrema derecha o de la derecha siempre el periodista y los medios de comunicación serán sus enemigos.
Prueba de ello es lo ocurrido en Honduras, en donde los golpistas lo primero que hicieron fue tratar de callar a los medios nacionales y en la manera de lo posible a los medios internacionales.
Algo que con las nuevas tecnologías es ahora casi imposible. Si no veáse el ejemplo de lo ocurrido en Irán, en donde hasta la internet intentó ser callada, con resultados negativos.
Irán no pudo controlar que imágenes de agresiones a la población y a los mismos periodistas salieran de sus fronteras al mundo. Imágenes con mala calidad, pero al fin imágenes, fueron divulgadas al mundo.
Nadie duda que Manuel Zelaya provocó lo que vive su país. Tratar de seguir los ejemplos de los gobiernos dictaduras de América del Sur y sus propuestas de reformar las constituciones en un intento por perpetuarse en el poder a través de la reelección.
Sin embargo los que pagan los platos rotos son los periodistas, camarógrafos y fotógrafos que intentan informar de lo que ocurre. No sólo porque es su trabajo, sino porque afecta directamente las relaciones entre los países de Centroamérica.
Los comunicadores han sido intimidados, amenazados, apuntados con armas de fuego y hasta golpeados.
Las Fuerzas Armadas se consideran amigas de los periodistas cuando los invitan a que les cubran ejercicios militares, condecoraciones, historias de valor y coraje de sus hombres cuando ayudan a la población,etc. Pero cuando se convierten en sus monitoreadores la cosa cambia.
Esperamos que los colegas que se encuentran cubriendo los convulsinados acontecimientos en Honduras se protejan de las piedras, de las balas y de las malas percepciones de mentes que en el poder no quieren ser objetadas.
lunes, 8 de junio de 2009
Un tal Faitelson....... de su boca a la vergüenza
Un tal Faitelson........
Horror, espanto, asco y fruncir de ceño es lo que produjeron las malsanas palabras vertidas contra El Salvador y la selección salvadoreña de fútbol de un tal Faitelson (basta con su apellido).
Lástima que una cadena informativa de deportes como lo es ESPN tenga a semejantes personas en su staff.
Digo esto proque se supone que su misión no es despotricar contra los rivales de la selección de su país sino informar de eso mismo, de deporte.
No digo que cada persona, sea o no periodista, tenga su corazoncito, pero si en verdad es un profesional de las comunicaciones debe de guardarselo, ya que el público es variado.
Es de resaltar la labor del periodista salvadoreño de ESPN Fernando Palomo que se batió a duelo con su colega.
Lo peor del caso es que el tal Faitelson tuvo que tragarse sus palabras. El Salvador 2 México 1. Fin de la historia.
domingo, 17 de mayo de 2009
El poder de las imágenes
"El periodismo tiene dos caras", he dicho siempre y es el encabezado de mi blog. Digo porqué con dos ejemplos que en los últimos días han acaparado los títulares de los medios impresos, televisivos, de radio y de la web.
Uno el sonado caso del padre Alberto Cutié. Fotografías captadas durante tres días por un fotógrafo de la prensa rosa captaron al religoso con actitudes amorosas con una mujer divorciada. El punto no es que Cutié como hombre ame a una mujer, sino lo que él representaba para el clero, para el mundo que lo conoce y para los que aún confían en los sacerdotes.
Cada ser humano acepta las reglas de su mundo porque le gusta estar ahí. Lo mismo sucede en la iglesia católica. Es claro que esta entidad religiosa mantiene el celibato para los que quieren ser sacerdotes. Cada uno decide ese camino o no.
Las fotografías fueron contundentes. Cutié aceptó sin chistar su error, el cual para él sólo existe porque es sacerdotes, no es un error por amar a esa mujer. Eso está claro.
El otro ejemplo es el del video dejado por un empresario en Guatemala en el que acusa directamente al Presidente Alvaro Colom de haberlo asesinado. Este caso ha traído muchos problemas a ese país. El video aunque es claro no es terminado de ser aceptado porque no hay otra prueba que lo secunde.
Lo que si queda claro que el periodismo y los medios de los que este oficio se vale hicieron subir a un pedestal a Cutié, al igual que a Colom. Hoy el primero ha caído por los mismos medios y el segundo se debate para defender a capa y espada su mandato. Esta es parte de las dos caras del periodismo.
domingo, 19 de abril de 2009
UN PUNTO MÁS PARA LOS MEDIOS EN LA WEB
Poco a poco los medios de comunicación en internet avanzan, posicionándose como las fuentes de referencia de las personas en todo el mundo.
Recientemente, el editor jefe de el diario de hoy se refería al tema destacando que la red se ha vuelto confiable al momento de que las personas buscan horarios de peliculas,información del clima y otra información de su interés, etc.
Es increible la velocidad con que los medios de internet se proyectan hacia el futuro próximo, en función de que los medios impresos, televisivos y radiofónicos, se han convertido en su competencia.
En lo personal, y por formar parte de esa rama del periodismo (me refiero al digital), me sucede que al día siguiente que leo la misma información que durante el día anterior la conocí, se me hace desfasada y aburrida.
Es más, cuando por la televisión veo los noticieros por la noche me sucede igual. La información para mi ya está retrasada.
Considero que los telenoticieros deben de replantear sus coberturas y ser más proactivos.
Estos medios deberían de explotar más sus recursos de "en vivo" para captar mejor la información y hacerla de interés para los televidentes.
Estos medios deben de recordar que la internet tiene la ventaja que proyecta videos.
Por ejemplo la cadena de prensa rosa TMZ tiene un canal que proyecta alguna información en vivo, como el caso de la audiencia penal que el cantante Chris Brow enfrentaba en una corte de Los Ángeles, Estados Unidos, por golpear a la cantante Rihana.
Recientemente la caneda británica BBC modificó su página web dando prioridad a los videos porque son muy consultados.
Este comentario es un punto más a favor de los medios en la web. Adelante el futuro.
martes, 17 de marzo de 2009
Periodismo y tecnología en tiempo de elecciones
Las elecciones del 18 de enero y del 15 de marzo
pasado representaron para el periodismo nacional un nuevo giro.
La tecnología volvió a ser la herramienta principal con la que los medios impresos, web, televisivos y radiales usaron para presentar mejor la información que los salvadoreños y el mundo necesitaba conocer.
El mundo web surgió como la nueva plataforma para que los cibernautas estuvieran palmo a palmo con lo que acontecía en las urnas diseminadas en el territorio nacional.
Por ejemplo, TCS hizo uso de una pantalla digital interactiva para presentar los resultados, las tendencias y los datos preliminares de los comicios presidenciales.
Otra herramienta nueva para brindar la información de los telenoticieros fueron las transmisiones de la llamada Banda Ancha.
Al consultar Wikipedia conocí que "se conoce como banda ancha a la transmisión de datos en el cual se envían simultáneamente varias piezas de información, con el objeto de incrementar la velocidad de transmisión efectiva.
Este medio fue usado por la mayoría de canales de televisión nacional.
Las radios con sus noticieros tuvieron que hacer uso de la tecnología de la telefonía celular, ya muy común en nuestros días.
En el caso de El Diario de Hoy y elsalvador.com tuvo que incrementarse la capacidad de recepción de visitas a fin de evitar que el sitio colapsara. Fue todo un éxito. Las visitas alcanzaron los 70,713 visitantes únicos.
En su momento "pico", es decir cuando los resultados del Tribunal Supremo Electoral habían avanzado en la noche del domingo, las visitas se elevaron a las 13 mil. Llegaron de todo el mundo.
El Media Center superó las 125 mil visitas, es decir la cantidad de personas que visitaron los videos de la página web.
Sin embargo, El Diario de Hoy en papel sigue estando presente en los hogares salvadoreños y aunque la tecnología llegó para quedarse, el papel seguirá con nosotros por mucho tiempo más. Para los que nos gusta escribir la historia del país, el papel y los medios tecnológicos nos abren más espacios.
Un brindis por la tecnología y por el papel.
viernes, 20 de febrero de 2009
EL PERIODICO DE PAPEL COMPITE CON EL DIGITAL
LA ERA MULTIMEDIA
Enero 2009
Desde hace año y medio que comencé una nueva etapa en el periodismo: la era de multimedia. El Diario de Hoy ha logrado impactar al mundo con su página http://www.elsalvador.com/ sitio en donde ahora escribo.
La tendencia mundial del periodismo está enfocada ahora a los medios de la web. No existe un medio de comunicación importante que no tenga su sitio web, su página digital, su página multimedia o como se le quiera llamar.
Entiendo que lo que difiere de los periodicos de prensa o de papel con los digitales es la inmediatez. Se compite con la radio y con la televisión el difundir la noticia con la mayor rapidéz y exactitud posible.
Los notas catalogadas como "última hora", "urgente" o "lo último" , son las que acaban de suceder en el mundo.
El término multimedia refleja esa capacidad de innovación que los medios de comunicación han tenido en los últimos años. Se usa el video, la fotografía, el audio y la recreación digital para dar a conocer mejor las noticias. En fin, el periodismo multimedia será dentro de pocos años el más buscado.
Sin embargo, considero que el periodico de papel seguirá siendo buscado por las anteriores y nuevas generaciones. No es lo mismo sentarse con una laptop a desayunar y ver las noticias del día, como ojear cada página de papel. Talvés sea costumbre, nostalgia o relajamiento, pero creo que aún no se morirá el papel periódico de nuestras vidas.
lunes, 5 de enero de 2009
miércoles, 12 de noviembre de 2008
EL RECUERDO DE CHILANGUERA
Recuerdo ese día. Era 31 de octubre de 1998. En el recuerdo de los salvadoreños esa fecha se llama Mitch, un poderoso huracán que causó pérdidas de vidas humanas y materiales en El Salvador.
Era sábado y estaba de turno en la Redacción de El Diario de Hoy. Llovia poco por la mañana y según las predicciones meteorológicas Mitch estaba sobre Centroamérica y no se auguraba que se dirigiera a territorio salvadoreño. Error.
El jefe de entonces nos dijo que nos apuraramos porque iriámos a su casa a "echarnos unos tragos" porque era Día de Brujas.
Pero cuando el reloj marcó las 7 de la noche todo cambio. La radio YSKL reportaba varias tragedias en el país. Mitch estaba sobre El Salvador con toda su furia.
Escuché que el pueblo llamado Chilanguera había sido arrasado por el desborde de un río. Le pedí al jefe que me dejara ir al lugar. Esperé que llegara un pick up doble tracción que venía de otra asignación.
Junto con el recordado y gran fotoperiodista Álvaro López emprendimos el viaje. Álvaro tuvo que no hacer caso a su jefe de quedarse para cubrir la entrega de una motocicleta en un sorteo de algo y se embarcó en el peligroso viaje a San Miguel.
Peligroso porque encontramos piedras, palos y postes tirados en la carretera Panamericana, con una lluvia tenáz que no permitía ver el camino.
Para colmo unos asaltantes intentaron, con armas en la mano, detener la marcha de nuestro vehículo cerca de la zona llamada La Quebrada Seca en San Vicente. "Acelerá, no te detengas, le dije a Álvaro". Gracias a Dios nada pasó.
Con nosotros iba un fotoperiodista de El Periódico Más y el corresponsal de la AP Edgar Romero.
Cuando llegamos a la Presa sobre el río Acelhuate se me vino a la mente la película de Moisés, cuando abre el mar rojo.
Era impresionante lo aumentado que estaba el río. El puente Bayley no existía más. La fuerza del agua lo había derribado.
Pasamos por una calle de cemento encima de la presa.
Cuando llegamos a San Miguel, la calle a Chilanguera estaba inundada. Nos resignamos a quedarnos a esperar que amaneciera en ua gasolinera. Nuestra suerte fue que a esa gasolinera llegó un camión del Ejército que llevaba unos 40 ataúdes hacia Chilanguera. Nos pegamos a ese camión que atravezó una pequeña montaña para llegar a Chilanguera. Lo logramos.
Pero al llegar encontramos familia destrozadas por el dolor llorando sobre los cadáveres de sus parientes. Un corpulento hombre nos reclamaba que tomaramos fotos. Con paciencia le expliqué que si no se sabía nada de esa zona la ayuda no vendría, se serenó.
Esperamos una hora para que salieran los primeros rayos de sol y comenzamos a caminar sobre el lodo. Chilanguera, un pueblo de unas 200 casas no existía más.
Las piernas se nos enterraban en el lodo hasta las rodillas y avanzabamos de a poco. Encontrábamos reces muertas, casas y vehículos destruidos y cadáveres. Recuerdo que ví un enorme ojo de una vaca que sobresalía del lodo. El resto del cuerpo yacía bajo nuestros pies.
Pasamos casi todo el día caminando entre la destrucción y el olor a la muerte. Cuando salimos de la zona no podíamos caminar más.
Literalmente, nuestros pies no daban más.
Cuando descansábamos apareció un grupo familia y un hombre cargaba el cadáver de un niño. Esa foto la captó Álvaro López. Fue la portada de El Diario de Hoy que titulaba "DOLOR NACIONAL".
Dos años después, esa foto ganó un premio monetario que Álvaro compartió con los niños sobrevivientes de Mitch. Cuando llegamos al mismo lugar de la tragedia ya habían nuevas casas donadas por el Gobierno.
Álvaro y yo llevamos piñatas, dulces y otras golosinas para los niños. Ese viaje me dejó a mi la oportunidad de hacer un nuevo reportaje "LOS HUÉRFANOS DE MITCH".
Recuerdo que una niña me contó que logró sobrevivir aferrada a una vaca que le sirvió de balsa y de escudo. La menor terminó exhausta agarrada de la copa de un árbol.
Volver a ese lugar me trasportó al día de al tragedia. Al día en que Mitch acabó con los sueños y vidas de niños, jóvenes, adultos y ancianos salvadoreños. Mis hermanos.
Recuerdo ese día. Era 31 de octubre de 1998. En el recuerdo de los salvadoreños esa fecha se llama Mitch, un poderoso huracán que causó pérdidas de vidas humanas y materiales en El Salvador.
Era sábado y estaba de turno en la Redacción de El Diario de Hoy. Llovia poco por la mañana y según las predicciones meteorológicas Mitch estaba sobre Centroamérica y no se auguraba que se dirigiera a territorio salvadoreño. Error.
El jefe de entonces nos dijo que nos apuraramos porque iriámos a su casa a "echarnos unos tragos" porque era Día de Brujas.
Pero cuando el reloj marcó las 7 de la noche todo cambio. La radio YSKL reportaba varias tragedias en el país. Mitch estaba sobre El Salvador con toda su furia.
Escuché que el pueblo llamado Chilanguera había sido arrasado por el desborde de un río. Le pedí al jefe que me dejara ir al lugar. Esperé que llegara un pick up doble tracción que venía de otra asignación.
Junto con el recordado y gran fotoperiodista Álvaro López emprendimos el viaje. Álvaro tuvo que no hacer caso a su jefe de quedarse para cubrir la entrega de una motocicleta en un sorteo de algo y se embarcó en el peligroso viaje a San Miguel.
Peligroso porque encontramos piedras, palos y postes tirados en la carretera Panamericana, con una lluvia tenáz que no permitía ver el camino.
Para colmo unos asaltantes intentaron, con armas en la mano, detener la marcha de nuestro vehículo cerca de la zona llamada La Quebrada Seca en San Vicente. "Acelerá, no te detengas, le dije a Álvaro". Gracias a Dios nada pasó.
Con nosotros iba un fotoperiodista de El Periódico Más y el corresponsal de la AP Edgar Romero.
Cuando llegamos a la Presa sobre el río Acelhuate se me vino a la mente la película de Moisés, cuando abre el mar rojo.
Era impresionante lo aumentado que estaba el río. El puente Bayley no existía más. La fuerza del agua lo había derribado.
Pasamos por una calle de cemento encima de la presa.
Cuando llegamos a San Miguel, la calle a Chilanguera estaba inundada. Nos resignamos a quedarnos a esperar que amaneciera en ua gasolinera. Nuestra suerte fue que a esa gasolinera llegó un camión del Ejército que llevaba unos 40 ataúdes hacia Chilanguera. Nos pegamos a ese camión que atravezó una pequeña montaña para llegar a Chilanguera. Lo logramos.
Pero al llegar encontramos familia destrozadas por el dolor llorando sobre los cadáveres de sus parientes. Un corpulento hombre nos reclamaba que tomaramos fotos. Con paciencia le expliqué que si no se sabía nada de esa zona la ayuda no vendría, se serenó.
Esperamos una hora para que salieran los primeros rayos de sol y comenzamos a caminar sobre el lodo. Chilanguera, un pueblo de unas 200 casas no existía más.
Las piernas se nos enterraban en el lodo hasta las rodillas y avanzabamos de a poco. Encontrábamos reces muertas, casas y vehículos destruidos y cadáveres. Recuerdo que ví un enorme ojo de una vaca que sobresalía del lodo. El resto del cuerpo yacía bajo nuestros pies.
Pasamos casi todo el día caminando entre la destrucción y el olor a la muerte. Cuando salimos de la zona no podíamos caminar más.
Literalmente, nuestros pies no daban más.
Cuando descansábamos apareció un grupo familia y un hombre cargaba el cadáver de un niño. Esa foto la captó Álvaro López. Fue la portada de El Diario de Hoy que titulaba "DOLOR NACIONAL".
Dos años después, esa foto ganó un premio monetario que Álvaro compartió con los niños sobrevivientes de Mitch. Cuando llegamos al mismo lugar de la tragedia ya habían nuevas casas donadas por el Gobierno.
Álvaro y yo llevamos piñatas, dulces y otras golosinas para los niños. Ese viaje me dejó a mi la oportunidad de hacer un nuevo reportaje "LOS HUÉRFANOS DE MITCH".
Recuerdo que una niña me contó que logró sobrevivir aferrada a una vaca que le sirvió de balsa y de escudo. La menor terminó exhausta agarrada de la copa de un árbol.
Volver a ese lugar me trasportó al día de al tragedia. Al día en que Mitch acabó con los sueños y vidas de niños, jóvenes, adultos y ancianos salvadoreños. Mis hermanos.
domingo, 7 de septiembre de 2008
La muerte de los entrevistados
Llegué temprano a la redacción y por medio de una fuente supe que la Fuerza Armada iba a destruir bombas que habían quedado esparcidas entre calles de la colonia 5 de Noviembre y las aledañas al cuartel del Batallón de Sanidad Militar.
En esa guarnición un 10 de mayo hubo una enorme explosión en el llamado "polvorín" que lanzó por los aires artefactos exlposivos en una gran radio a la redonde.
Ese día de milagro no murió nadie, a excepto de una mujer que aseguraron le dio un infarto al corazón por la angustia de que las bombas zumbaran por su casa.
Resulta que la Fuerza Armada se llevó las bombas sobrantes a un predio que ocupan para prácticas en el departamento de La Paz.
Al lugar llegamos cuatro medios, entre ellos El Diario de Hoy. Me acompañaba un recordado amigo y compañero Manuel Orellana.
Cuando llegamos no nos querían dejar entrar, pero tras gestiones pasamos al terreno. Bajamos por una tipo quebrada a ver las bombas que habían sido puestas en línea.
Subimos de la quebrada y nos pidieron que nos alejaramos y activaron las bombas. Tras la explosión, un agente de la PNC y dos soldados del Ejército nos explicaron la forma en que eran destruidos los artefactos que habían quedado dañados desde el incidente del 10 de mayo.
Tras las entrevistas, los expertos en explosivos bajaron a la quebrada nuevamente. Manuel me rogaba que bajaramos de nuevo porque "sentía que podía pasar algo". Le recriminé que no porque teníamos otra asignación y había que cumplirla. A regañadientes nos comenzamos a alejar de la quebrada.
y cuando se disponían a preparar la carga se produjo otra explosión no controlada. Cuando corrimos a la quebrada yacían los cuerpos del policía y de los soldados destrozados por la explosión. Varios camarógrafos resultaron con esquirlas en las piernas. Estaban aturdidos, heridos, pero vivos.
A Manuel le temblaban las manos y fumama viciosamente como ahogando sus miedos. "Me salvalste la vida", me dijo con su rostro temeroso. El día terminó en la sala de redacción escribiendo una historia, en la que Manuel y yo pudimos ser la historia.
CAPÍTULO I
Pensé que iba a morir.
El agua poco a poco iba subiendo de nivel. Mis pies apenas tocaban con la punta el suelo mientras verdaderas alfombras de hormigas flotaban cerca de mi cara. Los pequeños insectos se habían apretujado para lograr flotar y llegar a tierra firme o aferrarse a un tronco. Esa era su arma; permanecer unidas.
El temor más grande era caer a un pozo destapado y que nadie me viera. Cuando mis fuerzas parecían flaquear logré sujetarme de un alambrado de púas que laceraron mis tullidas manos. No lograba ver a nadie más por lo que mi esperanza era alcanzar a mi compañero fotoperiodista que se había adelantado
.Mi cabeza era un puñado de pensamientos depresivos que me obligaban a avanzar contra la corriente del río paz. Por un momento me sumí en un ensueño, pensando sobre lo agónico de morir ahogado. En alguna parte había escuchado que cuando el agua penetra a los pulmones estos se sienten reventar y el instinto de supervivencia te hace recobrar las fuerzas que creías perdidas.
Casi flotando alcancé al fotoperiodista que me acompañaba en esa nueva aventura durante uno de los peores temporales del país. Todos los pueblos de la Costa Azul estaban inundados tras varios días de persistentes lluvias.
El país estaba sumido en alerta roja.Teníamos que llegar hasta los últimos pueblos de la zona en donde la gente había quedado incomunicada y apenas sobrevivían con los pocos alimentos y ropa que rescataron de sus anegadas casas.
Cada rostro compungido de los niños mojados hasta las vísceras era como una bofetada para nuestros más reconditos sentimientos altruistas. Pensaba en mi pequeña hija Gaby y en cada rostro infantil mojado que veía la miraba a ella.
Esto me hacía recobrar el ánimo y emprender la penosa caminata entre el lodo y las fuertes correntadas.No había casa que no estuviera sumergida casi hasta el techo. Algunas personas se habían ingeniado para subir a los techos y esperar por la ayuda. Algunos animales domésticos yacían ahogados y otros del campo intentaban sobrevivir aferrados sobre un árbol. De pronto aparecían los socorristas para evacuarlos a lugares seguros.
Dice un dicho " que no hay algo más valioso que el corazón de un voluntario". Y en estos casos se comprobaba una y otra vez. Uno de estos socorristas notó que apenas tenía fuerzas para seguir avanzando y me ofreció subir a un cayuco que llevaba para sacar a los pobladores. No tuve el valor para subirme a ese medio de transporte. Mi orgullo me reclamaba que el cayuco era para gente que en verdad lo necesitaba. Además, mi presencia ahí era voluntaria.
Ayer fue un día duro. (sigue)
Pensé que iba a morir.
El agua poco a poco iba subiendo de nivel. Mis pies apenas tocaban con la punta el suelo mientras verdaderas alfombras de hormigas flotaban cerca de mi cara. Los pequeños insectos se habían apretujado para lograr flotar y llegar a tierra firme o aferrarse a un tronco. Esa era su arma; permanecer unidas.
El temor más grande era caer a un pozo destapado y que nadie me viera. Cuando mis fuerzas parecían flaquear logré sujetarme de un alambrado de púas que laceraron mis tullidas manos. No lograba ver a nadie más por lo que mi esperanza era alcanzar a mi compañero fotoperiodista que se había adelantado
.Mi cabeza era un puñado de pensamientos depresivos que me obligaban a avanzar contra la corriente del río paz. Por un momento me sumí en un ensueño, pensando sobre lo agónico de morir ahogado. En alguna parte había escuchado que cuando el agua penetra a los pulmones estos se sienten reventar y el instinto de supervivencia te hace recobrar las fuerzas que creías perdidas.
Casi flotando alcancé al fotoperiodista que me acompañaba en esa nueva aventura durante uno de los peores temporales del país. Todos los pueblos de la Costa Azul estaban inundados tras varios días de persistentes lluvias.
El país estaba sumido en alerta roja.Teníamos que llegar hasta los últimos pueblos de la zona en donde la gente había quedado incomunicada y apenas sobrevivían con los pocos alimentos y ropa que rescataron de sus anegadas casas.
Cada rostro compungido de los niños mojados hasta las vísceras era como una bofetada para nuestros más reconditos sentimientos altruistas. Pensaba en mi pequeña hija Gaby y en cada rostro infantil mojado que veía la miraba a ella.
Esto me hacía recobrar el ánimo y emprender la penosa caminata entre el lodo y las fuertes correntadas.No había casa que no estuviera sumergida casi hasta el techo. Algunas personas se habían ingeniado para subir a los techos y esperar por la ayuda. Algunos animales domésticos yacían ahogados y otros del campo intentaban sobrevivir aferrados sobre un árbol. De pronto aparecían los socorristas para evacuarlos a lugares seguros.
Dice un dicho " que no hay algo más valioso que el corazón de un voluntario". Y en estos casos se comprobaba una y otra vez. Uno de estos socorristas notó que apenas tenía fuerzas para seguir avanzando y me ofreció subir a un cayuco que llevaba para sacar a los pobladores. No tuve el valor para subirme a ese medio de transporte. Mi orgullo me reclamaba que el cayuco era para gente que en verdad lo necesitaba. Además, mi presencia ahí era voluntaria.
Ayer fue un día duro. (sigue)
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